La madera está presente en nuestro día a día desde hace largo tiempo. Se usan las maderas llamadas “nobles”, aquellas como roble, castaño, etc. por su dureza, durabilidad y, por supuesto, su belleza.
En la actualidad, la oferta va más allá (descartando las tarimas flotantes, que no son madera, propiamente dicha, sino que vendrían a ser conglomerados con algún que otro elemento químico). Hoy disponemos de maderas como el bambú (muy duro en exterior), la madera de acacia (también muy aconsejada en exterior). Ambas, bambú y acacia, soportan bien los cambios de temperatura, el uso habitual de las pisadas (en pasillos con mucho tránsito), altamente resisitentes a la humedad, al ataque por hongos, y en especial la madera de acacia resiste bien el ataque del fuego.
Nosotros, vamos a hablar de la MADERA. Los parquets, también son madera, pequeñas tablillas, que van formando dibujos, desde el más elemental hasta los más complicados, llegándose a hacer verdaderos “mosaicos” con las maderas, dependiendo de las habilidades del carpintero que lo coloque.
Un tablón de madera, por ser un elemento natural, nunca va a ser igual a otro, aún cuando sea del mismo tipo de árbol, o incluso provenda del mismo árbol. Dependerá del corte, la altura del árbol de donde se haya sacado, etc.
El uso que se le de a la madera, puede ser interior o bien exterior.
En el uso interior, para suelos (principalmente), para techos, escaleras, la carpintería interior (puertas), pasamanos, persianas, revestiemiento de baños, suelos de ducha, por supuesto todos nuestros muebles (que no voy a enumerar, pero que son infinitos), etc.
En el uso exterior, para “decks” (su definición es muy amplia, viene siendo como una terraza), pasarelas en las playas, alrededor de la piscina, como plato de ducha en un patio, carpintería exterior (ventanas), persianas, contraventanas, etc.
Cabe destacar el uso de la madera en la construcción de viviendas, dejando atrás el ladrillo, por ser más caro y tardar más tiempo en completarse la tarea. Una casa de madera puede estar lista en 3 – 6 meses (dependerá del tamaño) y sigue siendo la mejor opción para que no afecte tanto economicamente. La casa por dentro tiene revestimiento de escayola o yeso y no parece de madera.
La durabilidad dependerá de su humedad (la necesita, pero no mucha), su tratamiento (debe de tener algún tipo de barniz y éste ser renovado cada 3 – 10 años). El mantenimiento de la madera debe de depender en gran medida del uso que le demos y si está situada en interior o en exterior. No se utilizan limpiadores abrasivos (tipo lejías – cloro – o amoníacos). En el mercado existen muchas opciones para la limpieza de la madera. Geles jabonosos para mezclar con agua y pasar fregona, sprays para mopas, etc.