En muchas viviendas existe la humedad, hongos, moho, (algunos microorganismos no visibles a simple vista, se necesitaría un microscopio), abundan y proliferan en las viviendas, pero, una cosa es cierta, no pueden sobrevivir en ambientes secos, carentes de agua.
Los mohos producen alérgenos (causantes de alergias), y, a veces, sustancias tóxicas (micotoxinas). Inhalar o tocar moho, o sus esporas, pueden causar estornudos, ojos rojos (sensibles), fiebre, goteo nasal, dificultades en la respiración (ojo en el caso de asmáticos) y algún que otro síntoma más. Por ello no hay que restarle importancia, y lo mejor es prevenir.
La mejor forma de prevenir al formación de estos mohos (hongos), es evitar la humedad ambiental, las condensaciones de calor (por ejemplo en cocinas, ver foto 1), mantener las viviendas bien ventiladas (incluso en invierno), armarios y roperos abiertos (algunos minutos al día, 15-20 minutos será suficiente), e incluso, si fuese necesario usar aparatos antihumedad (deshumidificadores).
¿Cómo identificar la humedad?
Lo primero de todo es saber de donde viene, para así, ponerle fin. Algunas pautas:
En viviendas antiguas (de más de 50 años), al lado de la costa, era habitual el uso de arena de playa en la construcción. Esta arena contiene sustancia salitrosa, esta salitre forma humedad en las paredes. En este caso sería tirar estos muros y volver a levantarlos de nuevo, no hay otra manera (que yo sepa), si se limpia y se vuelve a pintar, al cabo de un tiempo se
formará otra vez la humedad (caracterizada por levantamiento de las pinturas, las pinturas se levantan y se caen), muy a menudo echamos la culpa a la pintura o al pintor, y no tienen la culpa. En este caso puede no haber moho, sino, solo el levantamiento de la pintura. Sería en este caso, feo a la vista, pero no existiría riesgo para la salud (ver foto 2).
Si la humedad proviene del exterior y claramente se ve que se va formando desde una ventana entonces el problema está en una mala impermeabilidad, en este caso hay que impermeabilizar bien la ventana en su parte externa (que es por donde cuela el agua), y acabar con el problema de raíz. En la foto elegida, foto 3, se ve parte del techo y parte de una de las paredes de una habitación con humedad que empezó a colar por la ventana. Lo malo de este moho es que se extiende rápido.
A veces la causa es obvia, como, por ejemplo, una tuberia de agua que gotea. En este caso hay que arreglar la tuberia.
Si la humadad la tenemos en una habitación adyacente a un baño o aseo, entonces tendremos que mirar bien si las baldosas de las paredes del baño no están rotas o astilladas, mirar si la bañera está bien sellada, etc.
¿Cómo acabar con la humedad?
Por tanto, yo insistiría en que lo importante es evitar la humedad. De cualquier manera, cuando ésta ya está instalada, hay que acabar con ella, y evitar la nueva formación, como ya expliqué en párrafos anteriores.
La manera más fácil de acabar con el hongo y sus esporas, es lavando la superficie. La lejía es buena para, no solo limpiar la zona, sino para matar el hongo. Con toda la precaución posible, guantes, máscara en la cara para no inhalar sus vapores, ojos protegidos por gafas para tal fin, la habitación donde se va a limpiar bien ventilada, se limpiarán paredes y techos con lejía y agua mezclada aproximadamente al 50%. No usar la lejía pura, puesto que cuando se pinte la habitación la pintura se “amarilleará” (le dará un tono amarillo), independientemente del color de pintura que se vaya a usar.
Por último he elegido un ejemplo de humedad (en este caso es similar al musgo), que ha proliferado en la fachada de piedra de una casa. En un invierno lluvioso en Galicia, con un árbol pegado a la fachada de esta casa, el sol y el aire no han podido evitar este hongo. Aquí se cortó el árbol, se ha dejado como 2 metros de separación entre el árbol y la fachada. Ahora ya toma el calor del sol y el mismo aire ya impide que el musgo crezca. Esta fachada está orientada al oeste, pero ya desde el mediodia (con el sol al sur), ya toma calor. De hecho no se llegó a limpiar, el mismo sol mató el hongo. Ver foto 4.
Espero haber sido útil.




Enhorabuena por el artículo, se describe muy bien los distintos tipos de humedades, en primer lugar las de condensación, asociadas con hongos y moho, y posteriormente las humedades por capilaridad, más asociadas a desprendimientos de pintura y menos peligrosas para la salud. Para solucionarlas lo mejor es consultar con especialistas y valorar distintos métodos profesionales. En el caso de las de condensación muchas veces no es suficiente con la aplicación de productos químicos y se necesitan sistemas de ventilación mecánica. Un cordial saludo,
Por: Humegal el agosto 13, 2011
a las 12:13 am
Excelente artículo. Muy bien.
Por: RC el febrero 20, 2012
a las 7:33 pm
Muchas gracias, la idea es ser de ayuda… hacemos lo que podemos. Un saludo.
Por: PisoNuevoGalicia el febrero 20, 2012
a las 9:41 pm